Los números caen, como
caen las lágrimas hasta mi cuello. El 48 se viene abajo, se hunde, profundo.
Veré un 47. Quizás también vea estrellas.
las cerraduras vienen y van, carpintero en casa para cerrar con llave el baño y la cocina.
Venga mamá, vamos a ver quien gana esta guerra.
ánimo yo ya estoy en 42! suerte
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