Me llamaron gorda, repetidas veces, sobre todo su amigo. Y él lloro conmigo pidiendome perdon, rogandome una oportunidad para demostrarme que no era así. Mañana ayuno. O semi ayuno.
No vais a volver a llamarme asi.
Se penso que regalandome ese colgante la triseza se iria. Pero no es asi. El dolor aun esta presente, muy presente dentro de mi.




